Promoción de una vida libre de violencias: transversalizacion del enfoque de género
Cuando hablamos del enfoque de género, es como si te pusieras unas gafas que te permiten ver la realidad de mil colores, desde los derechos de las niñas, las adolescentes, las mujeres y las personas que tienen una identidad de género diversa, porque han sufrido algunas violencias de una manera más cruel y de manera más constante que otras personas.
Desde #VocesQuePrevienen creamos acciones para que las niñas, niños y adolescentes puedan vivir sin violencias; esto significa aprender a reconocer, cuestionar y transformar esas ideas y actos, en los que se trata mejor y se valora más a unas personas que a otras, acciones para la igualdad y la justicia.
Cuando decirle a una persona “pareces una niña” para insultarla, o cuando se excluye a las niñas de un juego, como el futbol o los carritos, o se excluye a los niños de juegos con muñecas; cuando le dicen a los niños “no llores porque eres un varón”, cuando las adolescentes tienen que cuidar y los adolescentes tienen que demostrar rudeza con otros, o cuando un niño no se siente cómodo con su género y quiere que le llamen y le traten como niña, y no se lo permiten, cuando esas ideas y acciones nos impiden crecer en libertad, entonces es importante transformar la realidad; con las gafas de mil colores buscamos que todas las personas tengan las mismas oportunidades y puedan disfrutar plenamente de sus derechos en la escuela, la calle, los parques, la familia y la comunidad. La idea es construir relaciones más justas, donde nadie sea discriminadx o tratadx mal por su género, y donde se respete la forma de ser y sentir de cada quien.
Para lograrlo, trabajamos en tres cosas importantes: Primero, aprender a reconocer y cambiar los roles y estereotipos de género, es decir, esas ideas que dicen cómo “deben ser” las niñas o los niños. Segundo, promover los derechos sexuales y reproductivos, que incluyen conocer el propio cuerpo, tomar decisiones informadas y recibir información clara y respetuosa. Y tercero, reconocer que el cuidado es un derecho y una responsabilidad de todas las personas, no solo de las niñas o las mujeres, para que se repartan estas tareas de manera justa y sin discriminación.
Por un mundo libre de violencias y lleno de mil colores, decimos #VocesQuePrevienen.