Ser parte del pueblo Rrom es como llevar un tesoro que no se guarda en un lugar, sino que vive en cada momento de tu día. Está en lo que haces, en lo que dices y en lo que compartes con tu familia y tu comunidad. Tu cultura no está lejos: está contigo todo el tiempo.
¡Cada palabra que dices es una forma de mantener viva la historia de tu pueblo!
Las historias que cuentan los abuelos, padres y sabedores gitanos son muy importantes. En ellas se encuentran enseñanzas sobre la vida, las normas propias como el Zakono Romano y los valores que guían a la comunidad, como el respeto, la unión, la solidaridad y el valor de la palabra para el pueblo Rom. Cuando escuchas con atención, haces preguntas o compartes esos relatos con otros, estás ayudando a que ese conocimiento no se pierda y siga pasando de generación en generación.
También puedes mantener viva tu identidad al aprender y usar palabras en Shib Romaní. El idioma es una parte fundamental de ser Rrom, porque en él viven pensamientos, formas de nombrar el mundo y maneras de relacionarse. No es necesario saber todo de una vez; lo importante es intentarlo, practicar en casa y usarlo en lo cotidiano.
¡Tu cultura también vive en lo que haces con tu cuerpo y tus manos!
La cultura Rrom también se expresa a través de lo que haces con tu cuerpo y tus manos. Bailar, conocer la música, observar y usar la vestimenta tradicional o ayudar a preparar alimentos típicos son formas divertidas de aprender. Estas actividades permiten compartir en familia, fortalecer los lazos y sentir orgullo por las tradiciones. Además, al participar, tú también te conviertes en portador de la cultura.
¡Recuerda que como niña, niño o adolescente Rrom en Colombia tienes derechos!
Existen políticas públicas que reconocen al pueblo Rrom como un grupo étnico y buscan proteger su cultura, su identidad y su bienestar. Esto significa que tienes derecho a una educación que respete tus tradiciones, a crecer en un entorno seguro y a ser escuchado en los espacios donde se toman decisiones que afectan tu vida. Tu voz es valiosa y hace parte de los procesos que construyen comunidad.
¡Sentirte orgulloso fortalece tu identidad y te da confianza para crecer!
Ser Rrom también es sentirse orgulloso de quién eres. A veces puedes encontrar personas que no conocen tu cultura, pero eso es una oportunidad para enseñarles con respeto. Compartir tus tradiciones, contar lo que sabes y mostrar lo que hace especial a tu pueblo ayuda a que otros comprendan y valoren la diversidad.
Ten en cuenta que tú eres parte del presente y del futuro del pueblo Rrom. Cada historia que escuchas, cada palabra que aprendes, cada tradición que prácticas y cada valor que aplicas en tu vida diaria hacen que la cultura siga viva en Colombia. No importa tu edad: desde ahora ya estás cuidando un legado muy importante.
Tu día a día, en lo más sencillo, es la mejor manera de mantener viva la cultura Rrom y de construir un futuro con identidad, respeto y dignidad para tu comunidad.