Juntos Construimos Paz

Juntos Construimos Paz

Sandra Patricia Borda Borda

En Colombia, un país lleno de colores, montañas y canciones, la paz se construye cuando aprendemos a jugar, estudiar y compartir respetando a los demás. Cada persona es diferente: algunos hablan con acento costeño, otros bailan joropo, otros cuentan historias de la selva, otros usan ruana, y otros usan cada día el Transmilenio para ir a sus casas y al trabajo… ¡y todas esas diferencias hacen que nuestro país sea más bonito y especial!

En la escuela, la convivencia es como un gran recreo donde todos tenemos la oportunidad de aprender juntos. Convivir no significa pensar igual, sino aceptar que cada compañera y compañero tiene algo valioso que aportar.

Un día, la profesora pidió a los estudiantes pintar un mural sobre la paz. Al principio, cada grupo quería hacerlo a su manera: unos dibujar palomas, otros árboles, otras frases de esperanza. La discusión empezó a crecer, hasta que alguien dijo: 
—“¿Y si juntamos todas las ideas? Así el mural será más grande y bonito”.

Entonces, comenzaron a trabajar juntos: las palomas volaban sobre los árboles, las frases se escribían en cintas de colores y cada niño aportaba su toque especial. Al final, el mural no solo decoraba la pared, también mostró que la convivencia escolar significa unir diferencias para crear algo mejor.

Resolver los problemas sin pelear, escuchar en lugar de gritar, sumar en lugar de dividir… esas son las pequeñas acciones que convierten a la escuela en un lugar seguro y alegre.

La paz no llega sola: se cultiva en cada palabra amable, en cada juego compartido, en cada proyecto que hacemos en grupo. Y cuando aprendemos a convivir en la escuela, estamos aprendiendo a convivir en el mundo.

Así que recuerda: tú también puedes ser guardián de la esperanza, sembrador de respeto y constructor de armonía. Porque la paz empieza en lo pequeño: en el saludo de la mañana, en el “gracias” y el “por favor”, en el abrazo que reconcilia y en la sonrisa que une.

Y es en cada aula, en cada recreo y en cada proyecto compartido donde sembramos, cuidamos y hacemos posible que crezca una nueva generación para la paz.