Realizado por Cristina Enríquez
Dirección de Infancias y Adolescencias
Inspirado en la experiencia compartida por Maria Alejandra Franco Guzmán.
En un bonito salón con muchas mesas y computadores, sucedió un encuentro intergeneracional para conversar sobre la importancia de crecer sin presiones. Con apoyo de una gran pantalla, la facilitadora abrió el espacio diciendo que ese sería un momento para hablar de libertad, de sueños y de decisiones que no deberían adelantarse.
A partir de la experiencia pedagógica Crecer sin presiones de la cartilla Derechos con voz propia, propuso algunos saberes indispensables para iniciar la reflexión: la autonomía progresiva que niñas, niños y adolescentes van adquiriendo, la capacidad de decisión conforme a su edad y madurez, y las presiones sociales o familiares que pueden llevar a decisiones no libres afectando su bienestar. Recordó que cada persona tiene derecho a decidir cuándo y con quién compartir su vida.
La atmósfera se volvió cercana. Aunque se trataba de un tema sensible, el ambiente generado por la facilitadora permitió que las niñas, niños y adolescentes expresaran sus opiniones frente a los matrimonios y uniones tempranas, identificando que estas situaciones vulneran derechos fundamentales como la educación, la libertad, la protección y el desarrollo integral .
A través del análisis de los casos propuestos en la experiencia pedagógica, emergió en el grupo la importancia de construir un proyecto de vida libre de presiones y de reconocer señales de alerta para solicitar apoyo oportunamente. Los casos no eran solo relatos; eran espejos que permitían reconocer emociones, presiones y dudas que muchas veces se viven en silencio.
La facilitadora destacó algo fundamental: adaptar el lenguaje y los ejemplos de la experiencia pedagógica a la edad de las y los participantes, hizo que todo fluyera mejor. Cuando las historias se sienten cercanas, las niñas, niños y adolescentes se atreven a pensar más profundo y a preguntar sin miedo. También se hizo evidente la importancia de fortalecer estos espacios seguros, porque allí pueden nombrar lo que les preocupa y reconocer que no están solas ni solos.
En ese salón lleno de colores, aparatos electrónicos y expresiones diversas, se evidenció la necesidad de fortalecer continuamente los espacios de confianza, ya que algunos adolescentes manifestaron inquietudes relacionadas con las presiones familiares, sociales y de pareja. Emergiendo así, una certeza compartida: sus sueños necesitan tiempo, cuidado y libertad, y siempre habrá personas adultas de confianza y rutas de protección para acompañarlos.
Al final, como resultado de la experiencia vivida y la experiencia pedagógica desarrollada queda una gran consigna para las y los participantes: “crecer es un viaje que no debe apresurarse”.
Si quieres profundizar en la experiencia pedagógica Crecer sin presiones, puedes encontrarla en la cartilla Derechos con voz propia en el siguiente enlace: https://atrapasuenos.icbf.gov.co/caja-de-herramientas/derechos-con-voz-propia. Allí también podrás explorar otras experiencias y actividades que amplían estas reflexiones y te acompañan en la construcción de espacios donde niñas, niños y adolescentes puedan crecer con libertad y sin presiones.